IManos a la obra: ‘La ciencia en memes’. José Miguel González

CIENCIA EN MEMES

¿Y por qué no? Dijo José Miguel González cuando le preguntamos acerca de la idoneidad del meme para divulgar ciencia. Incluso citó a Ralph Waldo Emerson para decir: “No vayas hacia donde te lleve el camino; ve por donde no hay camino y deja un rastro”. Investigador en el Instituto de Carboquímica de Zaragoza (CSIC), González encuentra algo manidos los recursos habituales de los divulgadores y ha visto que “cuesta ir moviendo nuestra pericia hacia las zonas de confort de los receptores. Y hay que usar su lenguaje, no el nuestro”. Por eso viene a D+i a mostrarnos un montón de memes memorables  y a enseñarnos a hacerlos y a sacarles partido. 

“Siendo honesto -confiesa González-, tras varios años guardando los memes científicos que iban llegando a mi móvil, me di cuenta de que muchos de ellos nunca se me olvidaban y podía usarlos en el contexto perfecto con éxito rotundo”. Según él, los memes son “una herramienta complementaria muy potente para causar golpes de efecto increíbles y afianzar el conocimiento científico”. Así que nos deja dos aplicaciones para que vayamos viendo cómo hacer memes y llegar a D+i ya iniciados:
https://imgflip.com/memegenerator y
https://www.memegenerator.es/crear. 

Todo depende de cómo se usen las herramientas. José Miguel González cita también a Einstein, recordando que “un hacha puede ser una herramienta de progreso o de destrucción en función de las manos en las que caiga”. Y como dice siempre su madre: “Ofende el que puede y no el que quiere”. “Quien sepa escuchar -añade- no debería ver una ofensa en el meme, siempre que la persona que divulgue lo haga desde el rigor y el respeto”. 

Aunque, por su edad, no lleva mucho tiempo en la senda de la divulgación científica, José Miguel González dice haber encontrado “agradecimiento y entusiasmo” entre sus receptores. ¿Y entre sus compañeros?: “He visto bastantes ejemplos a seguir”. Y se ha puesto una meta: “Cambiar el ‘chip’ de la gente de a pie. La divulgación científica -reflexiona-, al igual que la ciencia misma, es de la gente y para la gente; si cambiamos los cimientos de la sociedad y ésta empieza a valorar más la ciencia, eso se extenderá hacia arriba y sin duda podremos cambiarlo todo desde ahí”.